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Vichy afila sus espadas: Lagarde golpea primero al campeón.


Por: Dizán Ernesto Alvarado.


Vichy, Francia.   Hay ciudades que parecen construidas para detener el tiempo, y Vichy es una de ellas. Elegante villa termal asentada junto al río Allier, célebre por sus aguas, parques y arquitectura de la Belle Époque, vuelve a convertirse del 7 al 16 de agosto en capital del ajedrez francés. El escenario difícilmente podría ser más evocador: el Palais des Congrès, antiguo Casino imperial, un monumental complejo de unos 18.000 m² rodeado por un parque de seis hectáreas, donde el refinamiento arquitectónico y la memoria cultural dialogan estos días con el silencio de los tableros.   

Y en semejante teatro, este miércoles las semifinales del Championnat de France 2026 comenzaron a separar el deseo de la realidad. Maxime Lagarde, campeón nacional en 2019 y miembro habitual de la selección francesa, asestó el primer golpe al derrotar al campeón defensor Marc'Andria Maurizzi; mientras, en la otra llave, dos hombres que conocen sobradamente el peso de la corona, Étienne Bacrot —ocho veces campeón de Francia— y Laurent Fressinet, firmaron tablas. La Federación había anunciado una nómina extraordinaria: entre los 32 participantes de los dos cuadros nacionales había nada menos que 14 jugadores y jugadoras que ya conocían la gloria de ser campeones.  

La victoria de Lagarde tiene, además, aroma de regreso. Nacido en Niort en 1994, Gran Maestro desde 2013 y campeón francés en 2019, pertenece a esa formidable escuela gala que durante años ha producido jugadores técnicamente educados, universales y difíciles de doblegar. No suele necesitar estridencias: su ajedrez sabe esperar, acumular pequeñas ventajas y convertir la paciencia en una forma de presión. 

Frente a Maurizzi, precisamente uno de los grandes rostros de la nueva generación francesa, Lagarde recordó una vieja máxima del tablero: la corona pertenece al presente, pero delante de las piezas todos vuelven a ser aspirantes. El 1-0 lo coloca a un empate de la final, mientras obliga al vigente monarca a buscar la victoria en la partida de vuelta. Bacrot y Fressinet, en cambio, regresarán al tablero desde la absoluta igualdad: medio punto que no resuelve nada y deja suspendida sobre Vichy la posibilidad de una larga noche de desempates.



Y tampoco hubo contemplaciones en el National femenino: Sophie Milliet derrotó en la ida a la campeona defensora Yosha Iglesias, trasladándole para este jueves la misma sentencia deportiva que pesa sobre Maurizzi: ganar o entregar la corona. Los encuentros de vuelta comenzarán a las 14:30 horas y, si los marcadores globales terminan igualados, la jornada podría prolongarse hasta los desempates nocturnos previstos desde las 21:00. El formato contribuye al dramatismo: culmina con estas semifinales la fase dieciséis aspirantes por cuadro, eliminatorias directas a dos partidas clásicas —90 minutos para 40 jugadas más 30 minutos, con incremento de 30 segundos desde el primer movimiento— y, cuando la igualdad se resiste, rápidas 15+10, blitz 5+3 y hasta Armagedón como última frontera.

En Vichy ya no queda espacio para esconderse: el jueves unos defenderán historia, otros intentarán escribirla y el tablero, como siempre, será el único juez que no admite discursos.

LAS DOS PARTIDAS DE LAS SEMIFINALES, PARTIDA 1. DE ESTE MIERCOLES 12/8.


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