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Latinoamérica en la Olimpiada abriendo surcos para un mejor futuro. Actuación decente.

Por: Dizán Ernesto Alvarado.


*** "Juventud, coraje y un recambio generacional que ya es realidad: los tableros de Centroamérica y Latinoamérica brillaron con luz propia -acorde a sus posibilidades- en la histórica 46ª Olimpiada de Ajedrez de Samarkand."



La clausura de la 46ª Olimpiada de Ajedrez en Samarkand, Uzbekistán, deja una lección profunda que va más allá de las medallas: la enorme brecha en infraestructura, patrocinios y respaldo financiero frente a las potencias de Europa y países con enorme tradición y cultura ajedrecística se combate en nuestra región con puro pundonor y talento natural. Para las delegaciones de América Latina, competir en la máxima cita de la Federación Internacional (FIDE) no es solo buscar un puesto en el podio; es la vía más valiosa de fogueo internacional y roce de alta competencia. Enfrentarse cara a cara con la élite mundial dota a nuestros maestros de una experiencia invaluable que, ante la escasez de torneos de primera línea en suelo propio, acelera su madurez técnica y eleva el nivel de todo el continente.


En la sección Open, Argentina comandó la región al adueñarse de un respetable puesto 23 mundial (15 pts.), liderada por el empuje de su joven prodigio Faustino Oro (7 pts. de 11). Perú se plantó firme en la casilla 33 (14 pts.) bajo la experimentada guía de Jorge Cori (7,5 pts.), mientras que Chile (41º con 14 pts.) y Brasil (44º con 14 pts.) mantuvieron el pulso con actuaciones notables, destacando por los amazónicos Luis Paulo Supi con 7 unidades. El bloque sudamericano y caribeño se completó con una sólida Colombia en el puesto 52 (13 pts.) y Cuba en el 53 (13 pts.) —apoyada en el rendimiento parejo de Jorge Elías, Dylan Berdayes y Ermes Espinosa (6,5 pts. cada uno)—, seguidos de Ecuador en el casillero 63 (13 pts.) y Uruguay en el 68 (12 pts.), donde Georg Meier descolló invicto firmando 7,5 puntos de 9. 


Por su parte, la rama femenina reafirmó este ímpetu: Argentina lideró en el puesto 22 global (15 pts.) impulsada por los 7,5 puntos de María José Campos, escoltada por una brillante Cuba en el lugar 31 (14 pts.), donde Ineymig Hernández Gil deslumbró invicta con 8 puntos de 9 posibles.

El istmo centroamericano merece una mención de honor gracias a su crecimiento sostenido, liderado en la absoluta por Costa Rica en el destacado puesto 72 (12 pts.) con un sólido Sebastian Mihajlov (6,5 pts.) de cumpleaños hoy 27 de setiembre.. 

Sin embargo, el fenómeno más trascendental y esperanzador de esta edición es el firme y valiente recambio generacional que se ha puesto en marcha. Dejando atrás años de excesiva dependencia de los veteranos del pasado, las selecciones inyectaron una dosis masiva de juventud y frescura. 

En la sección Open, Panamá finalizó en la posición 86 (12 pts.) con el empuje de Jorge Luis Baules (5,5 pts.); Nicaragua se ubicó en el puesto 88 (12 pts.) propulsada por la espectacular actuación de Natanael Vanegas Lopez, quien aportó 8 valiosos puntos en 9 partidas, por su rendimiento y tipo de evento fue uno de los dos centroamericanos en ganar el titulo de Fide Máster, el otro fue el jugador Beliceño Alfred Awe; Honduras cerró en el peldaño 110 (11 pts.) liderada por Luis Fernando Soliz (5,5 pts.); mientras que Guatemala en la casilla 113 (10 pts.) y El Salvador en la 114 (10 pts.) vieron brillar a Carlos Juarez Flores (5,5 pts.) y Carlos Roberto Ibarra (5,5 pts.) respectivamente, demostrando que sus jugadores no temen a los escenarios internacionales. Solo el latinoamericano Felix Ynojosa (7/9) de Venezuela obtuvo una norma de GM.  En femenino la peruana Fiorella Contreras obtuvo una norma de WIM.


Esta audaz apuesta por el futuro se replicó con idéntica fuerza en la sección Femenina, donde las tableros centroamericanas demostraron que el mañana ya se escribe en el presente. La selección de Panamá se consagró en un brillante puesto 60 mundial (13 pts.), comandada por el soberbio desempeño de sus jóvenes maestras Mariana Lobo Jimenez (7 pts. de 10) y la IM Ashley Castillo Beitia (6,5 pts.). 

Por su parte, El Salvador amarró la posición 80 (12 pts.) mostrando la madurez competitiva de Angie García y Sonia Zepeda (ambas con 5,5 pts.). En tanto, Guatemala ocupó el casillero 104 (11 pts.)  una escuadra donde la mítica WIM Carolina Mazariegos Kummerfeldt dictó cátedra absoluta al sumar unos demoledores 8,5 puntos de 9 posibles. 

Esta inyección de sangre nueva en las planillas del istmo es el síntoma más positivo de la olimpiada: un fogueo de oro que garantiza experiencia y madurez para las batallas que se avecinan en los certámenes internacionales futuros, es cuestión de coherencia de parte de las federaciones de seguir en esta línea.                                                                                                                       Crédito de fotos: FIDE.









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