A las 14:30 horas de Cuba (13:30 en Centroamérica) se pondrá en marcha la sexta ronda —de un total de nueve— de este torneo disputado bajo el sistema suizo. El ritmo de juego invita al ajedrez con mayúsculas: 90 minutos para las primeras 40 jugadas, 30 minutos adicionales para el resto de la partida y un incremento de 30 segundos por movimiento desde el inicio. Tiempo suficiente para pensar, crear y, por qué no, esculpir pequeñas obras de arte sobre las 64 casillas. Un lujo cada vez más raro en estos tiempos en que la FIDE, seducida por la velocidad y el espectáculo “light”, parece alejarse del ajedrez más profundo. Pero ya se sabe: por la plata baila el mono.
La previa de la jornada no estaría completa sin un saludo especial. Felicitaciones al Maestro Internacional Diasmany Otero, quien cumplió años el pasado 8 de febrero, fiel a su destino, disputando un nacional más. A Diasmany lo hemos visto competir en Costa Rica, de hecho lo hospedè en mi casa, esa vez, tambièn con el MF Osniel Pèrez y el hoy GM Carlos Hevia. Otero siempre dejó constancia no solo de su calidad sobre el tablero, sino también de su bonhomía fuera de él. Llega a esta cita tras una gira por países del Medio Oriente, donde le fue francamente bien: un torneo ganado y otros tantos en los que hizo la “fuerzita” necesaria para regresar con algunos petrodólares en el bolsillo. Ayer, Caissa le sonrió al imponerse al MF Jeorling Batista (2232 de Elo FIDE), un veterano curtido en la clásica escuela cubana, rica en trucos, celadas y venenos teóricos.
Conversando con jugadores de la élite, surge un dato revelador: muchos —la mayoría— siguen estudiando ajedrez en libros, varios de ellos viejos y gastados por el uso. Tener computadoras potentes, software especializado o suscripciones en línea a plataformas como ChessBase o Chess.com sigue siendo un lujo difícil de alcanzar. A ello se suma una conectividad limitada, lenta y escasa.
Desde PasionAjedrez.com seguimos de cerca lo que acontece en la Isla y su élite ajedrecística, convencidos de que conocer esta realidad suma a nuestra formación y cultura. Más aún cuando proviene de una escuela que ha sido —y sigue siendo— una cantera inagotable de grandes jugadores, tanto en la rama masculina como en la femenina.
Por la noche, sin falta, volveremos con el parte completo de cómo estuvo la vaina hoy.



















