Por: Dizán Ernesto Alvarado.
La segunda ronda de la Sinquefield Cup 2026 dejó una de esas jornadas que explican por qué Saint Louis continúa siendo un santuario del ajedrez de élite: cuatro partidas decididas, una sola igualdad y varias posiciones que cambiaron de dueño cuando parecía que todo estaba escrito. Conviene precisar lo excepcional y el espíritu competitivo de esta segunda ronda de martes 11 de agosto, con Giri–Caruana ½-½, Praggnanandhaa–Sindarov 1-0, Aronian–Keymer 1-0, So–Van Foreest 1-0 y Vachier-Lagrave–Sevian 1-0.
El único armisticio llegó en Giri–Caruana, una Defensa Ragozin del Gambito de Dama Rehusado (D38) en la que las damas desaparecieron ya en la décima jugada y la batalla derivó hacia un final esencialmente técnico. Giri consiguió espacio y cierta actividad con su mayoría del flanco de rey, pero Caruana neutralizó cada intento, y desde 34...f6 la estructura quedó prácticamente vacunada contra desequilibrios serios; la repetición de movimientos selló el empate en 47 jugadas. El historial clásico explica mucho de ese respeto: antes de Saint Louis, la base de Chessgames daba a Giri una ligera ventaja de 7 victorias contra 5, con 35 tablas; tras ésta, queda 7-5 y 36 empates, confirmando una rivalidad de enorme resistencia en la que Caruana continúa sin doblegar fácilmente al neerlandés cuando conduce las negras.
Aronian–Keymer, por su parte, fue una Inglesa, Defensa Agincourt (A13) y una auténtica lección sobre un principio que jamás envejece: una posición ganada todavía hay que ganarla. Aronian se equivocó gravemente con 35.Rxc7?? y posteriormente con 42.Qe2??, dejando a Keymer con clara ventaja; pero el alemán fue devolviendo oportunidades —37...Qf3?? y especialmente 52...Qc4??— hasta que 60...Kxh7?? convirtió una partida que Keymer había tenido en sus manos en una victoria blanca. El veterano estadounidense volvió a demostrar una de sus grandes virtudes históricas: sobrevivir al caos hasta que el adversario concede una última oportunidad.
Hubo menos vueltas argumentales, aunque no menos contenido, en los otros dos triunfos. So–Van Foreest transitó por una Defensa Eslava, variante Chebanenko (D15): después de una primera mitad muy equilibrada y de alcanzar un final donde prácticamente todo señalaba tablas, Van Foreest cometió el pecado decisivo con 48...Rc1??. El rey blanco entró inmediatamente por b5-a6-b7-c7-d7-e6 y Wesley transformó un final muerto en una posición técnicamente ganada; en los enfrentamientos clásicos registrados recientemente, So ya llevaba ventaja y esta victoria la amplía, reafirmando una superioridad histórica frente al neerlandés.
Vachier-Lagrave–Sevian partió de una Inglesa, variante de los Cuatro Caballos con fianchetto (A29). MVL obtuvo el primer pequeño regalo con 15...Be6?! y volvió a quedar claramente mejor después de 32...Rd8?? 33.Ra8!, aunque todavía permitió a Sevian regresar a la igualdad con 38.Rc1?. La sentencia verdadera llegó con 39...Ne5?? 40.Rc8+, tras lo cual la coordinación de dama y torre blanca hizo imposible la defensa. Es especialmente significativo porque Sevian llegaba con un historial muy competitivo ante el francés; una base de enfrentamientos que incluye diversas modalidades lo situaba por delante 3-2 con cinco tablas, de modo que este punto sirve a MVL para recortar distancias, aunque conviene separar ese agregado de los enfrentamientos estrictamente clásicos de élite.
REPRODUCIR LAS CINCO PARTIDAS DE RONDA 2. Pique encima.
Después de dos rondas resulta que hay cinco líderes empatados con 1½/2. El orden coloca a Wesley So, Fabiano Caruana y Levon Aronian en las tres primeras líneas, pero exactamente con la misma puntuación están Praggnanandhaa y Maxime Vachier-Lagrave; Giri marcha sexto con 1 punto, Keymer, Sindarov y Sevian tienen ½, y Van Foreest permanece sin puntuar.
La tercera ronda, este miércoles 12 de agosto a partir de las 11:30 a. m. de Centroamérica, ofrece dinamita: Caruana–So es un duelo directo entre líderes y dos de los grandes especialistas modernos en control posicional; Van Foreest–Aronian enfrenta a un neerlandés obligado ya a reaccionar contra el jugador que quizá mejor sabe convertir el desorden en arte; Keymer–Praggnanandhaa junta a dos de los grandes cerebros de la nueva generación; Sindarov–Vachier-Lagrave pondrá a prueba la capacidad de recuperación del uzbeko ante uno de los tácticos más peligrosos del circuito; y Sevian–Giri puede convertirse en una lucha de enorme profundidad teórica entre un estadounidense necesitado de puntos y uno de los preparadores más finos de la élite.
En PasionAjedrez.com el propósito no es solamente contar quién ganó y quién perdió: es intentar explicar por qué. Porque comprender una partida de este nivel exige mirar detrás del marcador —estructura, tiempos, decisiones y presión psicológica—.
Les invitamos cordialmente a que nos acompañen este miércoles con la ronda 3 en donde les traeremos la señal en vivo y a todo color hasta sus pantallas.


