Por: Dizán Ernesto Alvarado.
*Saco Oliveros: sembrado uno del Continental Escolar por equipos.
El foco de PasionAjedrez.com se posa esta vez sobre el sembrado número uno de la Etapa Continental Americana del Campeonato Mundial Escolar por Equipos FIDE-ISCF 2026: Saco Oliveros de Lince, Perú.
Y su favoritismo en Costa Rica no nace únicamente de una cifra Elo ni de ocupar la primera casilla del ranking inicial; detrás del nombre existe una cultura de alto rendimiento construida durante décadas. La institución nació en Lima en 1997, impulsada por el ingeniero Wilmer Carrasco Beas, y hoy celebra prácticamente tres décadas de trayectoria y una extensa red educativa. Su nombre honra a Juan Pascual Saco Oliveros, militar y político lambayecano vinculado a la causa independentista peruana, cuyos restos descansan en el Panteón de los Próceres. El colegio hizo del desarrollo intensivo del talento una de sus señas de identidad mediante su denominado Sistema Helicoidal, que plantea avanzar progresivamente desde conocimientos simples hacia otros de mayor complejidad. Actualmente la propia institución habla de 48 sedes y 30 años de formación.
A Costa Rica llega ahora una nueva generación encargada de defender semejante herencia. Saco Oliveros de Lince parte como primer sembrado del Continental, condición que naturalmente coloca una diana sobre cada uno de sus tableros: todos querrán medir fuerzas con el favorito. Y ahí está precisamente una de las claves del ajedrez por equipos. No basta con disponer de una figura excepcional; se necesita profundidad, regularidad y capacidad para producir puntos en toda la alineación. El conjunto peruano llega además desde un ecosistema donde el ajedrez escolar no constituye una actividad decorativa: los jóvenes son sometidos tempranamente a torneos nacionales e internacionales y, en muchos casos, terminan enfrentándose con jugadores adultos y titulados. La Escuela de Ajedrez institucional estructura incluso niveles específicos de preparación competitiva y declara como objetivo preparar a sus alumnos para torneos internos y externos.
En la primera línea de esa formación aparecen Dante Iván Vilca Contreras y Marcos Beltrán Meneses Morales, dos jugadores nacidos en 2012 que, pese a su juventud, ya conocen escenarios mucho más exigentes que una competencia puramente colegial. Vilca, primer tablero de esta poderosa formación, ha venido aproximándose a la barrera de los 2000 puntos Elo y posee un interesante historial en el circuito juvenil peruano. Ha competido incluso en categorías superiores a su edad y en marzo consiguió tablas frente al MF Cristhian Yamil Reyes Zavaleta, un adversario por encima de 2100. Su juego revela una formación bastante clásica: repertorios donde aparecen 1.d4 y estructuras de Gambito de Dama y sistemas indios, sin renunciar a 1.e4, mientras con negras se le observa cómodo entrando en posiciones abiertas de Española, Italiana o Escocesa. Es decir, detrás del número existe un muchacho acostumbrado a jugar ajedrez de estructura y comprensión, cualidad especialmente valiosa cuando una competición por equipos exige reducir riesgos sin renunciar a buscar el punto entero.
A su lado está Marcos Beltrán Meneses Morales, otro producto de esa hornada peruana que ya comienza a probarse fuera de los límites de su categoría. Meneses ha transitado durante 2026 por la franja de los 1900 Elo y posee resultados particularmente interesantes contra oposición adulta: en la Semifinal del Campeonato Nacional Superior Absoluto consiguió, entre otros resultados, derrotar al CM Leonardo Cahuapaza Tarapaca, entonces por encima de 2000, y posteriormente ha participado también en competencias Sub-20 siendo considerablemente menor que buena parte de sus adversarios. Esa experiencia, sumada a la fortaleza de Vilca y al resto de una alineación respaldada por una institución acostumbrada a fabricar competidores, permite comprender mejor la etiqueta de favorito. Saco Oliveros no es el número uno simplemente porque una lista lo diga: detrás de esa casilla hay método, cantera, campeones, tradición internacional y una cultura que lleva años enseñando a sus alumnos a competir para ganar.
Ahora Costa Rica será el laboratorio que determine si esa historia consigue transformarse nuevamente en presente. Y PasionAjedrez.com mantendrá su radar sobre ellos: porque antes de saber quién será campeón, conviene conocer por qué el favorito llegó siendo favorito.


