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| David de piè frente al GM Ucraniano Foto: especial para la web de Luis C Cabezas. |
Por: Dizán Ernesto Alvarado
Como bien proclama nuestro lema —el ajedrez es ciencia y cultura—, nos adentramos con rigor y curiosidad en ese vasto universo de las sesenta y cuatro casillas. Lo hacemos con un propósito claro: ofrecer a los lectores de este espacio —a veces irreverente, pero siempre apasionado— información de calidad sobre el ajedrez de alto rendimiento y, en particular, sobre esa nueva generación que anhelamos ver emerger con fuerza en Latinoamérica.
Porque, seamos precisos, el rezago regional no suele obedecer a la ausencia de talento —que abunda—, sino más bien a una preocupante aridez en las estructuras de dirección que deberían potenciarlo.
¿Hacia dónde se encamina David? ¿Cuál es el escenario de su travesía?
En coherencia con esta línea editorial, hemos dado seguimiento cercano —en la medida de nuestras posibilidades— al jugador que hoy, por mérito propio, se erige como referente del ajedrez costarricense: el Maestro FIDE David Cabezas Solano, quien carga sobre sus hombros la representación del pabellón nacional en exigentes compromisos internacionales.
En esta Semana Santa, su itinerario lo ha conducido hasta España, específicamente a la provincia de Cádiz, en la pintoresca Villa de Zahara. Y como buenos observadores —mitad cronistas, mitad curiosos— nos detenemos no solo en su desempeño competitivo, sino también en el contexto que lo rodea.
Zahara de la Sierra no es un escenario cualquiera. Durante la época islámica, fue fundada en el siglo XIII como enclave defensivo por los nazaríes del Reino de Granada. Su nombre, de raíz árabe —Zahara, que puede traducirse como “flor” o “resplandeciente”—, no solo alude a su belleza, sino también a su valor estratégico. Erigida sobre una peña escarpada, la villa funcionó como una fortaleza clave en la frontera entre el mundo nazarí y la Castilla medieval. En 1483, fue conquistada por los Reyes Católicos, episodio que marcó el inicio de la ofensiva definitiva contra Granada. Desde entonces, Zahara quedó integrada en la red defensiva de la Sierra de Cádiz.
Hoy, ese legado persiste en su fisonomía: restos de murallas, torreones y un castillo que vigila desde las alturas; calles empinadas, balcones floridos y un caserío blanco que conserva intacta la esencia andalusí. En estos días, el clima acompaña con temperaturas que oscilan entre los 10 °C y los 23 °C, configurando un entorno ideal tanto para el turismo como para la concentración competitiva.
En materia trebejista
En este marco se disputa la quinta edición del torneo cerrado “Villa de Zahara”, un certamen que reúne a diez jugadores bajo el formato de todos contra todos a una sola vuelta, con un ritmo de juego clásico de 90 minutos más 30 segundos de incremento por jugada desde el inicio.
Durante la madrugada de este viernes —considerando la diferencia horaria de ocho horas entre España y Centroamérica— se celebró la quinta ronda de un total de nueve. En ella, David Cabezas firmó tablas frente al experimentado Gran Maestro ucraniano Andrei Maksimenko (2417), un rival de vasta trayectoria y 56 años de edad, en una partida que podrán revisar más adelante.
Sin pausa, el costarricense se prepara para afrontar la sexta ronda, programada para las 16:30 hora local (08:30 en Centroamérica), encuentro que también estará disponible para seguimiento en nuestro portal principal.
LA PARTIDA DE RONDA 5 ESTA MADRUGADA:


