Recopilación del Prof. Mario Valverde López.
Se ha escrito mucho y con detalle sobre aquel match, que se celebró para conseguir la corona mundial en 1894 entre los representantes de dos generaciones de genios del ajedrez.
Wilhelm Steinitz cumplidos casi los 58 años de edad, mientras tanto el Dr. Emanuel Lasker solamente tenÃa 25 años: en consecuencia les separaba una diferencia de edad de 33 años.
Este artÃculo tiene como objetivo representar un resumen de los acontecimientos en aquella época.
Después de sus primeros éxitos, Lasker se marchó a Londres en el año 1891 como también antes lo habÃa hecho Steinitz como jugador profesional.
En 1893 siguió el segundo paso paralelo y se trasladó a Nueva York. Por este motivo no es de extrañar, que el Campeonato mundial del año 1894 se celebrara desde el 15 de marzo hasta el 26 de mayo en Nueva York y otras dos ciudades americanas, a saber: en Filadelfia, la capital anterior de Estados Unidos, y en Montreal, en aquellos tiempos una pequeña ciudad tranquila franco-canadiense.
Las condiciones eran, que, serÃa Campeón del Mundo, el que consiguiera alcanzar primero las diez victorias.
El lÃmite de tiempo era de 15 jugadas por hora. El premio en metálico sumó para ambos jugadores $ 2.000.
El match comenzó equilibrado y se jugó sin compromiso alguno. Las primeras 4 partidas ganaron siempre las blancas.
Pero, después Lasker se impuso como lÃder en las dos últimas partidas en Nueva York. De esta forma viajó a Filadelfia con el resultado de 4:2 puntos a favor suyo. En las tres partidas jugadas allÃ, el joven alemán no dejó ninguna duda en el tablero, quien se convirtiera en el nuevo Campeón mundial y decidió las tres partidas a su favor. A la vista de la ventaja de 7:2 pareció que la concentración de Lasker se debilitó en Montreal y permitió al Campeón vigente todavÃa tres victorias más.
Sin embargo, él pudo puntuar todavÃa tres veces y decidió con la partida 19 el Campeonato del Mundo para sà mismo. Al respecto, tenemos el placer de ofrecerles un comentario del Dr. Robert Hübner:
El Dr. Hübner presenta los acontecimientos bajo un prisma distinto:
“El match ofrece los ejemplos más adelantados para un ajedrez de lucha, de sangre pesada, arduo, posicionalmente estratégico. Tengo la personal opinión, que hasta Botvinnik no se supo componer tal tipo de posiciones.Para algunas muestras de posiciones, Lasker ha desarrollado un procedimiento, que es determinante hasta el dÃa de hoy. El número de errores graves es mÃnimo en este Campeonato.”
Y continua:
“La victoria de Lasker fue enteramente merecida y totalmente convincente. La calidad (nivel) en general de la conducción del juego se sitúa muy por encima de lo que lo estamos acostumbrados a ver en aquellos tiempos. (……) Me resulta enigmático, porque no se aprecia a Lasker suficiente como renovador en el campo posicional y estratégico. (…..) Justo la universalidad de Lasker me parece lo más asombroso.”
Lamentablemente, Steinitz se pronunció finalizado el Campeonato en un tono despectivo, que ya conocemos desde aquellos años y de la siguiente manera: “En mi mejor forma, deberÃa de haber ganado a Lasker con unos resultados de 10:2 o 10:3 con unas partidas de tablas.
Sus partidas perdidas, las hubieran ganado jugadores de nivel inferior a Lasker o al menos conseguido unas tablas. Dado que acordó antes de comenzar el Campeonato un match de revancha, Steinitz lo que quiso aprovechar – por desgracia para él – y se hundió completamente en 1896.
Aquel Campeonato comenzó el 7 de noviembre de 1896 y se convirtió para Steinitz, ya muy mermado a causa de su débil salud, en un fiasco: Él perdió las primeras 4 partidas y después de once partidas se encontró con un 0:7 en contra. A continuación todavÃa ganó dos partidas, pero el 14 de enero y después de la partida 17 se derrumbó.


