El psiquiatra Hilario Blasco-Fontecilla y la psicóloga MarÃa Rodrigo-Yanguas nos envÃan un interesante artÃculo de la personalidad de Magnus Carlsen enfocada en su estilo de juego.
Dentro de las teorÃas de violencia de género, una de las famosas clasificaciones es la de Neil Jacobson y John Gottman (2001). Estos autores realizaron una publicación seminal en el año 2001 en la que diferenciaban entre dos tipos de maltradores: los “cobra”, y los “pitbull”. Estos autores describÃan más el patrón de agresión, que la personalidad subyacente de los agresores. El “maltratador cobra” se caracteriza por atacar de forma rápida, pudiendo ser letal cuando se sienten amenazados. Afortunadamente, tras el ataque inicial se distraen fácilmente, lo cual permite que muchas de sus vÃctimas sobrevivan. Los pitbull, por el contrario, van intensificando progresivamente la tensión previa al ataque, y una vez que éste se desencadena, la agresión se mantiene. Pues bien. En el estudio de Jacobson & Gottman, ninguna de las mujeres agredidas por los maridos cobra se habÃan separado o divorciado. Sin embargo, casi la mitad de los matrimonios de los pitbull se habÃan disuelto. AsÃ, en el corto plazo, los cobra pueden resultar más peligrosos. A largo plazo, sin embargo, los pitbull pueden llegar a serlo más.
Pero aquà no estamos para hablar del horror que supone el maltrato. Estamos para hablar de Ajedrez. Huelga decir que el Ajedrez es un deporte agresivo, pero en el que la agresividad está totalmente sublimada. Hablar de Ajedrez, por tanto, es hablar de civilización. Si estableciéramos un paralelismo entre la teorÃa de Jacobson & Gottman y el estilo de juego de Carlsen, la ronda 3 de ayer fue un ejemplo magnÃfico de su estilo de juego, que podrÃamos llamar el estilo “pitbull”. Probablemente, gran parte de la mala fama de los perros pitbull sea infundada. Se trata de una “raza” de perro legendaria, pero mal conocida, que se caracteriza por su lealtad, nobleza, fuerza, y coraje. Son perros muy estables, de ideas fijas, inteligentes, y juguetones. Pero si en algo coincide todo el mundo es que hay una caracterÃstica nuclear de los pitbull que los puede hacer letales: su persistencia o “cabezonerÃa”. En el encuentro de ayer, en ningún momento hubo ruptura del patrón de juego. No hubo ninguna jugada genial por parte de Carlsen. No hubo ninguna jugada rompedora, desestabilizadora o que nos dejara boquiabiertos en su juego. Por el contrario, el juego de Carlsen siguió un patrón ordenado, opresivo, asfixiante, persistente.… Persistente es la palabra mágica. Uno no se da cuenta, y de repente, sin saber cómo ni cuando, tiene un peón de menos… ¿Te suena, Karjakin?
Mucho se especula sobre cómo será la partida de hoy. Sobre cual será el estado psicológico de Carlsen. De hecho, el vencedor moral de la partida de ayer fue Karjakin. De alguna manera, consiguió zafarse de la mordida del pitbull de Baerum. Los aquà firmantes creemos que Magnus será capaz de sobreponerse, ya que él también atesora las caracterÃsticas de lo que Suzanne Kobasa definió como “personalidades resistentes” en 1979. Las personas con este tipo de personalidades se caracterizan por sobreponerse a situaciones adversas creando oportunidades de aprendizaje y crecimiento personal.
Las caracterÃsticas de las “personas resistentes” son, de hecho, similares a las que definen a los pitbull:
1) el compromiso. Se trata de personas que creen en lo que hacen y se compromenten al 100% con la misma. De hecho, para progresar en el Ajedrez es necesario la disciplina. Nuestro deporte no se limita a “someterse” a las órdenes de un entrenador…va mucho más allá, se requiere autoimposición, horas de libros de ajedrez en solitario, enfrentarse consigo mismo ante la soledad de la derrota…es difÃcil mantener este nivel de motivación por un reforzador extrÃnseco, como puede ser el dinero. Se necesita algo más puro y real como es la motivación intrÃnseca, en definitiva, el amor por el Ajedrez. Carlsen derrocha compromiso. AsÃ, no es gratuÃto que sea el campeón mundial;
2) el control. Son personas que no atribuyen las acciones a causas externas, como puede ser la mala suerte, o el cansancio. Ciertamente, no podemos tener control sobre todo lo que nos ocurre en una competición de Ajedrez. Pero aprender a centrarse en lo que sà importa depende al 100% de nosotros y nos permite afrontar los problemas de una manera mucho más eficaz y buscar soluciones reales a los problemas que nos plantea el contrario. El control, por tanto, se basa en creernos capaces de mantenerse firmes, y en buscar soluciones a los retos que el contrario nos plantea;
3) el reto. Son personas que consideran los contratiempos y los cambios, no como algo negativo, sino como una buena oportunidad de aprendizaje y progreso. Analizando desde un punto de vista longitudinal la progresión de cualquier ajedrecista, y en particular, de Carslen, uno se encuentra contratiempos que, para este tipo de personas no es sino, dar un par de pasos para atrás para coger impulso para avanzar (ver Figura 1). Aprovechar estos momentos de debilidad para hacerse fuerte es una de las claves del éxito deportivo en el Ajedrez, en particular, y en la vida, en general.
Karjakin quizás no lo sabe. Pero Carlsen lo necesita. Y necesita que el torneo se prolongue lo más posible para ir, poco a poco, debilitando la defensa de Simferopol. Karjakin tendrÃa que buscar un campeonato corto para ser campeón. Pero su propio estilo de juego no hace pensar que este vaya a ser el caso. Ciertamente, Karjakin sobrevivió ayer al pitbull de Baerum, pero cada dÃa que pasa, juega en su contra. El pitbull de Baerum lo sabe. Y ya ha saboreado la sangre….


