Al contrario de Hood de quitarles a los ricos para darles a los pobres, la FCA -indistintamente de sus directivos actuales- practican más bien la variante del triangulo invertido: exprimen a la mayorÃa para beneficio de una minorÃa y una presunta malvivida subsistencia del Ente, que siempre está en precarias penurias económicas.
Es entonces la Institución rectora del ajedrez a través de los años en una máquina que no termina de arrancar a plenitud sus motores, por muchos y evidentes motivos, que no pasan solo -sinceramente- por falta de recursos económicos.
Comentaba públicamente en el cbox el directivo Zumbado que no realizaban torneos que no fueran rentables, la verdad muy pocos lo son, y a fé que no se hizo nada, casi nada en este primer semestre. Si no hay sede del estadio nacional no se hace nada de buscar alternativas, si no llega el presupuesto del ICODER no se busca instancias privadas de patrocinios, se sabe lo difÃcil de esto, pero intentarlo al menos.
Muchos comentan que los montos de inscripción son altos y que son como un impuesto más por practicar algo que se vende como positivo para sus practicantes, pero los costos de realización son altos también. Las asociaciones que son las otras Entidades a organizar eventos también brillan por su ausencias.
La entidad por definición responsable de liderar y prodigar la competición, aún con el peso de tenerlas que hacer, es la propia Federación, pero ésta, en voz de Zumbado no está en plan de hacerlas si los mismos generan pérdidas (el término correcto en tono dirigencial es inversión), estamos jodidos. Viene un nacional por equipos donde es fácil ajustar premios en proporción a lo que se va a recaudar por inscripciones. No vemos por ningún lado esfuerzos adicionales de la Federación por buscar otros ingresos que no sean de los mismos ajedrecistas. Queda debiendo la FCA en este plano. En lo personal considero altos los montos de inscripciones para este por equipos, de los eventuales participantes muy pocos son los equipos patrocinados por marcas, de manera que, como los mismos directivos hacen cuenta, el costo se traslada a los participantes.
La ironÃa resulta que cuando llega a caer dineros en las arcas federativas, estos, esa bonanza no se devuelve a todos. Por ejemplo, en diciembre pasado el presupuesto ICODER llegò como siempre tarde y la FCA halló más cómodo y propicio montar en un avión a unos cuantos (7) y gastar en ello el 40% de ese dinero, el otro 40% en apoyo a otros (4) ajedrecistas y listo se acabo el presupuesto 2011. Ciertamente esos pocos representan la élite, la cumbre de la pirámide, pero la historia tristemente ha sido siempre asÃ. Las distintas juntas directivas, siempre llegan a velar por los intereses de unos pocos, en contrapelo de la gran mayorÃa. Justo o no, esa es y ha sido nuestra realidad.
Este artÃculo les dará acidez estomacal a los actuales directivos, pero es que, es la verdad, han hecho lo mismo, han repetido el mismo guión, la misma receta. La final absoluta de primera es lo máximo y por ello, hacen su mejor esfuerzo para ello, no importa que no se haga la final absoluta de terceras y segundas. El año pasado tampoco les alcanzó para organizar la final femenina y el open 2011.

