Kasparov, fiel a su astucia ajedrecistica utiliza su unica credencial deportiva para dar paso, una vez terminado su ciclo competitivo, a saltar a otra trinchera, muchisimo mas peligrosa: la arena politica. Es incierto como le vaya en el campo politico, pero al menos, alimenta su ego el estar siempre en la palestra y ojo publico. Por lo pronto, gran estratega, lucha actualmente para dejar a gente fiel en el organismo mundial, la FIDE, del cual nunca se desprendera y por lo que ocupa gente aliada, de ahi su verdadero interes en el apoyo que le brinda a la campa;a de Karpov, quien por lo menos, en estas elecciones no sera presidente de la FIDE. El colmillo y la buena pinta de politico de Kasparov es que juega duro y sucio a los tobillos, en la campa;a FIDE no ha perdido el tiempo dialogando con la gente del ajedrez, los federativos, en los paises que sabe no cuentan con apoyo se han dedicado a torcer brazos, requeirendo para ello, de apoyos de politicos. Estrategia tipica de politicos curtidos, pero que en el seno de la comunidad ajedrecistica metida a dirigentes es de mal gusto, precisamente hacen lo que en teoria le recriminan a la contraparte. Naturalmente, aun del ajedrez Kasparov tiene varios escenarios de los cuales exprimir ganancias, ya no el competitivo, donde puede seguir allegando dinero a su patrimonio y que mejor, que teniendo gente alla arriba, incondicional. Karpov tendra sus planes, pero Kasparov tiene los suyos que son mucho mas ambiciosos. Con expectativa seguiremos el perfomance politico del otrora campeon mundial, pienso que, en el ambiente politico tambien esta en su elemento y es bienvenido entre esa especie humana especial, lo unico que tendra feroces rivales con mucho elo acumulado.
"IrÃa al Kremlin a pedir la rendición incondicional"
Feroz crÃtico del régimen que gobierna su paÃs, Kasparov dice que Putin cultiva un estilo mafioso; piensa pelear por la presidencia rusa en 2012
Pablo GaggeroLA NACION
Luego del proceso eleccionario de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) el 29 de este mes, Garry Kasparov retomará la lucha por el poder en Rusia, su patria, a la que considera controlada por un sistema mafioso encabezado por el primer ministro y hombre fuerte del paÃs, Vladimir Putin.
"No tengo intenciones de renunciar a la lucha en Rusia. Creo que logré un montón de cosas buenas y voy a continuar haciéndolas", afirma el ex campeón del mundo del deporte ciencia, que en los últimos años se convirtió en uno de los referentes opositores en Rusia y un ferviente crÃtico de lo que él llama "el régimen de Putin".
"Peleo por un futuro mejor para mi paÃs. Creo que mi capacidad intelectual, mi habilidad estratégica y mi visión global pueden ayudar a Rusia." Sin embargo, Kasparov, que fue encarcelado en 2007 por encabezar una marcha opositora en Moscú, reconoce que alterna su camino polÃtico con otras actividades. "Soy un hombre satisfecho en mi vida y no necesito la gloria, y estoy haciendo muchas cosas. Escribo libros, viajo, doy conferencias. Mi vida está llena. La presidencia de Rusia no lo es todo."
Kasparov, cuya candidatura presidencial en las elecciones de 2008 fue cercenada por no completar los requisitos exigidos por la ley electoral rusa, considera que en el sistema polÃtico de su paÃs confluyen y se mezclan varios elementos de regÃmenes dictatoriales.
"El régimen de Putin tiene componentes feudales, componentes básicos de la juntas militares que gobernaron América latina, componentes de Estados corporativos musulmanes. Pero por sobre todas las cosas tiene un alto componente tÃpico de la mafia, que es la lealtad."
Y cómo funciona?
La lealtad es la cualidad número uno para la promoción o los ascensos en el poder. No existe el profesionalismo u otras habilidades, sólo la lealtad como en la omertá (pacto de silencio de la Cosa Nostra o mafia). Y en su mecanismo de funcionamiento se fusionan las ideas de Karl Marx y Adam Smith, pero de una manera extraña: los gastos son nacionalizados y las ganancias, privatizadas.
El lÃder de La Otra Rusia, a la que gusta llamar la Coalición por la Democracia en Rusia, no tiene contemplación en su descripción de la realidad rusa y refuta la opinión de los expertos internacionales sobre la verdadera fortaleza del paÃs. "Es mentira la creencia popular de que Putin fortaleció al Estado, fomentada por Rusia Unida [el partido polÃtico del primer ministro]. Por el contrario, él lo destruyó. El Estado hoy son pocos y pequeños grupos que controlan regiones e industrias estatales."
El presidente Dimitri Medvedev y Putin...
Usemos la palabra Putin; él es el que siempre está en el centro.
Medvedev es un tÃtere?
TÃtere es una palabra muy fuerte. Medvedev es una sombra. No existe. Yo siempre utilizo una broma para describir la naturaleza de Vladimir Putin, que no es un tÃpico dictador. Putin quiere gobernar como Stalin y vivir como Abramovich [Roman, multimillonario ruso propietario del club Chelsea]. Él utiliza el poder como una herramienta para hacer negocios.
Desde su papel de opositor, Kasparov reunió polÃticos de diferentes tendencias que, afirma, se liberaron de su componente ideológico para enfrentar a la "dictadura". "Luchamos por el libre mercado, la libre demostración, la libertad de palabra. Por eso es muy importante que no estemos contaminados por nuestras diferentes ideologÃas."
Se reunió con Putin?
No, nunca, ni tengo intenciones.Cuando me involucré en polÃtica en Rusia, varias veces me preguntaron si me gustarÃa hablar, y sobre qué, con la gente del Kremlin. Yo dije que sólo irÃa al Kremlin para discutir la rendición incondicional del régimen.
Kasparov y su coalición preparan su gran batalla para suceder a Medvedev en el poder en 2012. Unos comicios presidenciales que Putin, su archienemigo, no espera perderse.

