Slider

Israel jugó sola, su rival Pakistán no llegó a la cita.

Por: Dizán Ernesto Alvarado.

Samarkanda, la vieja capital de la Ruta de la Seda, amaneció el 16 de septiembre convertida en el escenario de la 46ª Olimpiada Mundial de Ajedrez, un torneo que reúne a más de doscientos equipos entre las secciones abierta y femenina del 15 al 27 de septiembre de 2026. 

Pero en la primera ronda, cuando el sorteo cruzó a Pakistán con Israel, el tablero se quedó vacío: el equipo pakistaní no se presentó a jugar, dejando las cuatro mesas sin disputar y regalando a Israel un triunfo por 4-0. El presidente de la Federación de Ajedrez de Pakistán, Syed Zeeshan Naqvi, no dejó lugar a dudas sobre el motivo: explicó que Pakistán tenía una política clara respecto a Israel y que no podían enfrentar al equipo israelí, en un gesto de solidaridad con Palestina. 

Treinta y dos piezas, sesenta y cuatro casillas, en cada uno de los cuatro tableros y ni una sola jugada: la guerra, sin balas, había cruzado el umbral del salón de juego, la hostilidad no pidió permiso y deja su huella en un evento deportivo.    No es la primera vez que Pakistán mezcla el ajedrez con la geopolítica: apenas en 2022, en la Olimpiada de Chennai, Pakistán se retiró del torneo por el paso del relevo de la antorcha por Jammu y Cachemira, lo que generó un fuerte reclamo diplomático de India. 

Una Olimpiada sin el país que más olimpiadas mundiales ha ganado. 

Rusia no participa en esta olimpiada;  tristemente el que pierde es el deporte y también los deportistas que se ven privados de medir fuerza con los poderosos jugadores rusos, los aficionados del mundo notan la ausencia de los: Ian Nepomniachtchi,  Daniil Dubov, Andrey Esipenko, Aleksandr Grischuk, Vladislav Artemiev, Aleksandra Goryachkina, Kateryna Lagno. En la sección abierta combinado (URSS + Rusia) da 24 títulos, lo que la convierte en la nación más exitosa en la historia de la Olimpiada de Ajedrez.   En la sección femenina, el dominio soviético fue todavía más aplastante: la URSS ganó 11 títulos de oro, seguida de China con seis y Georgia con cuatro.

El deporte, ese que debería ser puente de hermandad entre pueblos, sigue sirviendo, penosamente, de espejo fiel de las heridas que el mundo aún no cierra. 



© Todos los derechos reservados 2023
Hecho con por adjaquemate